ANGF/NOE: Prevención de incendios
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domingo, 16 de junio de 2013

CAMPAÑA ESTIVAL DE INCENDIOS FORESTALES.

Ante el inicio de la campaña estival para evitar incendios forestales en Navarra, la
Asociación Navarra de Guardas Forestales (ANGF-NOE), quiere pedir la
colaboración de la ciudadania y hacer hincapié en que la prevención es el mejor
método de lucha contra el fuego. Por ello recuerda que se deben tomar las debidas
medidas de precaución.

Entre ellas destacan:
-Respetar las normas de utilización de barbacoas y no realizar fogatas en el suelo.
-Recordar la prohibición de quema de rastrojeras, pajeras y linderos, asi como
carrizales.
-No arrojar cerillas o cigarros desde vehículos en marcha.
-Prohibición de tránsito de vehículos por vias forestales de la zona Sur.
-Obligación de portar un depósito de agua para las diferentes obras y trabajos que
se realizan en el medio natural.
(Convendría que la administración habilitara una norma pera prevenir las graves
consecuencias producidas por incendios de cosechadoras y empacadoras).
En caso de observación de una columna de humo, avisar inmediatamente al 112.

El Guarderio forestal, está formado por 115 profesionales que en temporada
invernal o estival, refuerza el trabajo de vigilancia, control y prevención de
incendios forestales, en turnos de mañana y tarde a lo largo de todo el territorio.
Este año debido a los recortes en la Administración foral nuestro número se ha
visto reducido en 13 plazas por ajustes presupuestarios repercutiendo
negativamente en el medio ambiente, tanto en temas forestales como cinegéticos o
piscícolas.

Fuera del periodo de riesgo, es el encargado de controlar los trabajos de
prevención, como desbroces y quemas de pastos, mantenimiento de puntos de agua,
mejora de pistas, podas, limpias y clareos en arbolado y creación de áreas
cortafuegos, para que en verano estén en un óptimo estado de utilización y
conservación.

La Asociación Navarra de Guardas Forestales (ANGF-NOE) quiere recalcar que el
Guarderio forestal es imprescindible en la lucha e investigación de la causalidad de
los incendios forestales por ser un buen conocedor del territorio, de la existencia
de puntos de agua cercanos, de la importancia medioambiental de cada lugar, así
como del estado de las pistas forestales, tan necesarias en las tareas de extinción.
También es un nexo imprescindible entre la Administración y el medio rural.
La Asociación Navarra de Guardas Forestales (ANGF-NOE) insta una vez más a la
Administración foral a cumplir lo recogido en el Plan de Incendios Forestales de
Navarra, que establece la necesaria colaboración de los Guardas forestales en la
gestión de las emergencias ambientales para garantizar la optimización de recursos
humanos y materiales. Esperamos que este recorte de plazas sumado a la
primavera húmeda que hemos tenido no se traduzca en un gran número de incendios
por nuestra geografía.

Se trata de sumar recursos en la lucha contra el fuego para lograr un objetivo
común que nos beneficia a todos: el respeto por el medio ambiente y la
conservación de nuestro territorio.

Por ello solicitamos que el Gobierno de Navarra provea la totalidad de las plazas
existentes y dote de estructura al Guarderío forestal para un correcto desarrollo
de nuestra labor en la protección del medio ambiente navarro.


sábado, 23 de febrero de 2013

La valiosa lucha invernal contra el fuego


A la espera de que se retiren las nieves en los montes de la zona norte y comiencen las quemas "controladas" para mejora de pastos y en la zona sur prosigan las quemas de restos. 
Enlazamos una noticia publicada en los medios sobre la lucha contra el fuego, acompañado de un video del Plan INFOCA (en el cual se ve el trabajo de los compañeros andaluces)


Un agente forestal vigila los bosques en la Sierra de Guadarrama. | Foto: Efe / Raúl Casado.
Un agente forestal vigila los bosques en la Sierra de Guadarrama. | Foto: Efe / Raúl Casado.
  • Las cuadrillas que podan, desbrozan y limpian son vitales para evitar incendios
  • Profesionales con una formación muy especializada realizan estas labores
Que "los incendios se apagan en invierno" es uno de los tópicos asociados al verano, cuando el fuego muerde los montes españoles, pero ¿cuánto de verdad se esconde tras esa recurrente frase?.
Los expertos lo tienen claro: el fuego se apaga cuando se produce, pero las labores de vigilancia y de prevención se prolongan durante todo el año, y tan importantes como las brigadas que luchan contra las llamas durante el verano son las cuadrillas que podan, desbrozan y limpian durante el invierno.
En España no se puede hablar de riesgo "nulo", ya que también durante los meses más fríos se registran numerosos incendios (en la Comunidad Valenciana han ardido este año más de un centenar de hectáreas) pero lo cierto es que en su mayoría son conatos que no llegan a convertirse en grandes incendios, y que el riesgo es muy bajo durante los meses más fríos.
Las cifras abruman pero ilustran: el pasado año se registraron en España casi 16.000 incendios, una tercera parte de los cuales fueron siniestros que arrasaron más de una hectárea, y en total la superficie asolada por el fuego ascendió a 210.000 hectáreas.
La evidencia demuestra que la mayoría de aquellos incendios no se apagaron en invierno; pero ¿cuántas hectáreas más hubieran ardido si no se hubieran llevado a cabo labores de vigilancia, de desbroce, de limpieza de caminos?; si no se hubieran mantenido expeditos los caminos forestales...; si no se hubieran despejado debidamente los cortafuegos...; o si no se hubiera tenido a punto la maquinaria necesaria para combatir las llamas?.
José Carrillo es agente forestal desde hace más de 30 años y jefe ahora de este cuerpo en la comarca segoviana de El Espinar. "Una vez terminada la campaña de incendios empezamos a preparar la siguiente", ha explicado.
Las podas o los desbroces que se realizan durante el invierno contribuyen a eliminar el material combustible que se acumula en los montes, ha subrayado Carrillo, quien ha destacado la trascendencia de esos "clareos" en los lugares más sensibles al fuego.
Las consecuencias de lo que hoy ocurre en el monte tienen que ver con la despoblación rural, porque los recursos del monte -la leña, las piñas, las jaras o las ramas secas- tenían valor hace décadas y resultaban útiles para los habitantes de los pueblos, y la presencia de estos habitantes en ese entorno les convertía en los mejores vigías del monte.
Un argumento este último que se sustenta en otro de los tópicos más recurrentes del medio ambiente: que se protege más lo que se ama, y que sólo se ama lo que se conoce.

Los gabarreros

José Carrillo relata cómo algunos elementos modernos -y cita la caldera o el gasoil- han desplazado profesiones tradicionales como la del"gabarrero" que limpiaba el monte porque obtenía un rendimiento económico de esas leñas muertas, de los árboles caídos o de los troncos muertos.
Esta profesión -conocida con ese nombre en la Sierra de Guadarramapero muy popular hasta hace varias décadas en todas las serranías españolas- sólo pervive en fiestas tradicionales, algunas de ellas muy arraigadas en los pueblos donde este oficio llegó a tener un peso muy importante en la economía local.
Esas labores las realizan en la actualidad profesionales con una formación muy especializada y específica, que cuentan con las infraestructuras tradicionales de protección y vigilancia (torres o maquinaria pesada), pero que han incorporado las nuevas tecnologías y han convertido los GPS o los datos de los satélites de observación en herramientas cotidianas de trabajo.
Durante los últimos años los agentes forestales han reforzado además sus competencias y actúan como "agentes de la autoridad" y como"policía judicial", y entre las funciones que desempeñan destaca la extinción de los incendios, pero también la prevención y la investigación.
Todas estas labores permiten a las administraciones públicas afrontar con mayores garantías -en verano- la campaña de alto riesgo de incendios forestales, pero miles de personas trabajan contra el fuego durante todo el año.